viernes, 26 de septiembre de 2014

¿Cuándo vas a venir?


¿Cuándo vas a venir? Porque parece que han pasado años desde que me senté aquí a esperarte, en el borde de la acera, frente a la tienda en la que trabajo. Esperando a que vengas a recogerme en coche como todas las noches. Pero parece que hoy llegas tarde, muy tarde...¿Dónde estás? Hace frío y estoy muy sola...Ven. Te mando mensajes pero no contestas ¿dónde estás? Ya sé que no usas el móvil casi pero de ahí a que no me contestes me fastidia, joder...

Aunque bueno, no es la primera vez que llegas tarde, me acostumbré a que llegaras tarde, no eres la puntualidad personificada y aunque me joda, me hice a ello. A esperarte ahí sentada más de la cuenta. Pero siempre acabas viniendo a recogerme. Llevas mucho tiempo haciendo esto, casi desde que empezamos a salir juntos y el trayecto hasta mi casa es siempre tan tranquilo y silencioso...Nunca has sido de hablar mucho, lo sé, eres callado y calmado, todo lo contrario a mí que no dejo parlotear y moverme.

¿Cuándo vas a venir? Hoy llegas muy tarde...

No hago más que entrar y salir de la tienda en la que trabajo. Pasa el tiempo y no hago más que entrar, salir, entrar, salir...Ya sabes que soy muy friolera, no aguanto nada en la calle si hace mucho frío y parece que hoy es de esos días en los que se me hielan los huesos, así que entro y salgo para al menos no morirme del frío y además así distraerme. Siempre que llegas tarde hago esto. Entro y me dedicó a ordenar las cosas de la tienda, cambiarlas de sitio, examinarlas y alguna que otra vez admito que me he llevado alguna escondida en el bolso. Y aunque tampoco soy la persona más hábil con sus manos y de tanto en cuanto las cosas se me caen, por suerte no se rompen y puedo dejarlas en su sitio o si justo llegas lo dejo donde esté y salgo corriendo a tu coche para que no pienses que me ha pasado algo malo.

Por cierto, creo que últimamente te pasa algo, no sé el qué pero algo te pasa. No hablas y tienes una pesadumbrada expresión en el rostro, unas ojeras enormes, los ojos enrojecidos, una expresión perdida que se mezcla con alguna nostálgica sonrisa y algún golpe de aire que se parece a una risa pero una risa un tanto amarga, un tanto triste...Además haces cosas extrañas, miras a los lados algo asustado sin motivo alguno, murmuras y a veces te quedas quieto, muy quieto...¿Qué pasa? ¿Has empezado a fumar marihuana o algo de eso? Siempre dijiste que esas mierdas no eran para ti, que eso era de gente sin metas, sin imaginación, que la gente que necesita eso para divertirse no saben divertirse de verdad. Pero quién sabe, has cambiado y quizás ya no piensas eso, quizás has decidido probarlo, nada más. Y quién sabe, soy tan mala deduciendo estas cosas y me da un miedo tremendo preguntarte acerca de ello...O puede que sea el trabajo, te levantas muy pronto. Sí, seguramente sea por eso que tienes esas bolsas en los ojos, pobrecito mío...Cuando te veo así nunca puedo reprimirme las ganas de acariciarte las mejillas, porque me hace gracia ver como de repente se contrae tu piel y cierras los ojos e incluso te tensas, suspiras...Eres tan adorable, tan bonito...Tengo tantísima suerte de tenerte conmigo que no me lo creo, me quedaré contigo para siempre.

Escucho coches venir pero ninguno es el tuyo por ahora ¿Qué estás haciendo? ¿Cuándo vas a venir? Es tarde y estoy sola y además, no sé por qué pero me duele muchísimo el pecho, la garganta...Será que estoy incubando un resfriado por estar tanto en la calle con este puto frío ¿ves lo que pasa por ser tan malditamente impuntual? Dejas que enferme. Ven de una vez, joder.

Por suerte hay un kiosko cerca y como tiene uno de esos mostradores acristalados puedo ojear algunas cosas y leer, suelo estar allí un buen rato ojeando las revistas y periódicos aunque casi todo son revistas de cotilleos y no es nada del otro mundo. Pero sí que suelo fijarme en el periódico que comprabas siempre que venías a buscarme, te parabas cinco minutos solamente a comprarlo y luego me dejabas leerlo de vuelta a casa. Pero hoy no veo ese periódico, a saber, seguro que se ha agotado y el dueño ni siquiera se ha molestado en poner más. Aunque si no recuerdo mal hace mucho que no lo compras, es raro, si siempre lo comprabas...Estás cambiado, no sé que te pasa pero estás distinto, no eres el mismo, estás triste, más silencioso que de costumbre ¿Soy yo? ¿He hecho algo mal? Joder, que complicado eres de entender y eso que soy yo la mujer, se supone que la que es difícil de comprender soy yo...

Voy a entrar otra vez en la tienda, empieza a oscurecer, y cada vez hay menos gente paseando por la calle y además yo empiezo a congelarme. Tengo las manos congeladas y algo moradas, puta sensibilidad al frío, porque da igual cuanto las frote, siempre están heladas, a parte que el pecho me duele a horrores, me cuesta respirar y dios...el cuello me está matando, parece que está roto, sobre todo por la nuca...Tomaré la medicación cuando lleguemos a casa.

¿Quieres venir de una santa vez? ¿Cuándo vas a venir?

Ven, anda...Quiero echarme contigo en la cama como todas las noches, decirte cosas bonitas mientras te vas quedando dormido, mimarte, verte dormir hasta que a mí me venzca el sueño... o calmarte cuando estás tenso, mirándome con los ojos abiertos como platos, pobrecito mío...aunque eso te pasa por pasarte las horas muertas con el PC, jugando, chateando y ojeando vete tú a saber que páginas. Pero yo estoy aquí para cuidarte, protegerte, siempre estaré contigo.

Esucho un coche pasar y miro de refilón por la cristalera de la puerta a ver si se trata de ti y sí ¡menos mal! ¡Al fin llegaste! Salgo corriendo para ya al fin meterme en tu coche y me lleves de vuelta. Pero esta vez voy a hacerte pagar por haber tardado tantísimo en venir a recogerme. Me cuelo por los asientos traseros de tu auto y me pongo justo detrás de ti, dispuesta a darte un buen susto. Pero soy tan torpe que creo que me he manchado la chaqueta, porque se ve sucia, mucho, que torpe soy, joder...Y ahí estoy, detrás de ti y paradójicamente tienes un periódico entre las manos, oh...es el periódico de siempre, que bien que volviste a comprarlo. ¿Me dejas echarle un vistazo?

Pero espera...¿Por qué sale una foto mía en el periódico?

No lo entiendo ¿Yo? ¿Soy famosa o qué?

No puede ser...A ver, voy echar el periódico un poco más hacia detrás para poder ver mejor, no te asustes ¿no ves que soy yo? Veo unas fotos mías, las fotos de un hombre que se me hace muy familiar, fotos de mis ropas...Un momento ¿qué coño está pasando? No sé que está sucediendo aquí pero no me hace ni puta gracia ¿a caso es una broma pesada?

A ver si alcanzo a leer la noticia...Así que me apoyo sobre el reposacabezas y asomo la cabeza por un lado de la tuya. ¡Eh, no te asustes, soy yo, idiota! Sólo voy a leer...

"Hoy se cumplen 3 años de la desaparición y muerte de la joven..." reza el titular.
"Hoy, 25 de Noviembre es el aniversario del brutal asesinato de la joven que fue hallada muerta cerca de su lugar de trabajo en la calle...La chica fue apuñalada varias veces en el pecho antes de ser estrangulada, acto que provocó su muerte al romperse los huesos de la nuca"

[...]

"Trabajadores del local alegan que desde su muerte han vivido fenómemos inexplicables como objetos rotos sin explicación alguna, cambiados de lugar, desaparecidos...Además, las cámaras de seguridad han recogido algunos de estos fenónemos en los que claramente se puede ver..."

Ahora entiendo...

La chaqueta manchada...

El dolor en el pecho...

El dolor de cuello...

El dolor de la nuca...

Las manos siempre frías y amoratadas...


"Si sólo hubiera llegado a tiempo..." te escucho decir por primera vez en mucho tiempo...

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